martes, 3 de junio de 2008

yo tengo un sueño




" Soy el niento


bisnieto


tataraniento de un esclavo


que se averguence el amo"


( ernesto cardenal)




ojalá Obama sea el heredero de Malcom o King


y no el Tio Tom ( el negro que le gustraba a los blancos)




Homanaje a los afroamericanos...




Martin Luther King, Jr.




Yo tengo un sueño




Estoy contento de reunirme hoy con vosotros y con vosotras en la que pasará a la historia como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación.


Hace un siglo, un gran americano, bajo cuya simbólica sombra nos encontramos, firmó la Proclamación de Emancipación.


Este trascendental decreto llegó como un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros y esclavas negras, que habían sido quemados en las llamas de una injusticia aniquiladora. Llegó como un amanecer dichoso para acabar con la larga noche de su cautividad.


Pero cien años después, las personas negras todavía no son libres.


Cien años después, la vida de las personas negras sigue todavía tristemente atenazada por los grilletes de la segregación y por las cadenas de la discriminación.


Cien años después, las personas negras viven en una isla solitaria de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material.


Cien años después, las personas negras todavía siguen languideciendo en los rincones de la sociedad americana y se sienten como exiliadas en su propia tierra.


Así que hemos venido hoy aquí a mostrar unas condiciones vergonzosas.


Hemos venido a la capital de nuestra nación en cierto sentido para cobrar un cheque.


Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magnificientes palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, estaban firmando un pagaré del que todo americano iba a ser heredero.


Este pagaré era una promesa de que a todos los hombres —sí, a los hombres negros y también a los hombres blancos— se les garantizarían los derechos inalienables a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad.


Hoy es obvio que América ha defraudado en este pagaré en lo que se refiere a sus ciudadanos y ciudadanas de color.


En vez de cumplir con esta sagrada obligación, América ha dado al pueblo negro un cheque malo, un cheque que ha sido devuelto marcado “sin fondos”.


Pero nos negamos a creer que el banco de la justicia está en bancarrota.


Nos negamos a creer que no hay fondos suficientes en las grandes arcas bancarias de las oportunidades de esta nación.


Así que hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dé mediante reclamación las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.


También hemos venido a este santo lugar para recordar a América la intensa urgencia de este momento.


No es tiempo de darse al lujo de refrescarse o de tomar el tranquilizante del gradualismo.


Ahora es tiempo de hacer que las promesas de democracia sean reales.


Ahora es tiempo de subir desde el oscuro y desolado valle de la segregación al soleado sendero de la justicia racial.


Ahora es tiempo de alzar a nuestra nación desde las arenas movedizas de la injusticia racial a la sólida roca de la fraternidad.


Ahora es tiempo de hacer que la justicia sea una realidad para todos los hijos de Dios.


Sería desastroso para la nación pasar por alto la urgencia del momento y subestimar la determinación de las personas negras.


Este asfixiante verano del legítimo descontento de las personas negras no pasará hasta que haya un estimulante otoño de libertad e igualdad.


Mil novecientos sesenta y tres no es un fin, sino un comienzo.


Quienes esperaban que las personas negras necesitaran soltar vapor y que ahora estarán contentos, tendrán un brusco despertar si la nación vuelve a su actividad como si nada hubiera pasado.


No habrá descanso ni tranquilidad en América hasta que las personas negras tengan garantizados sus derechos como ciudadanas y ciudadanos.


Los torbellinos de revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que nazca el día brillante de la justicia.


Pero hay algo que debo decir a mi pueblo, que está en el caluroso umbral que lleva al interior del palacio de justicia.


En el proceso de conseguir nuestro legítimo lugar, no debemos ser culpables de acciones equivocadas.


No busquemos saciar nuestra sed de libertad bebiendo de la copa del encarnizamiento y del odio. Debemos conducir siempre nuestra lucha en el elevado nivel de la dignidad y la disciplina.


No debemos permitir que nuestra fecunda protesta degenere en violencia física.


Una y otra vez debemos ascender a las majestuosas alturas donde se hace frente a la fuerza física con la fuerza espiritual.


La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra no debe llevarnos a desconfiar de todas las personas blancas, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como su presencia hoy aquí evidencia, han llegado a ser conscientes de que su destino está atado a nuestro destino.


Han llegado a darse cuenta de que su libertad está inextricablemente unida a nuestra libertad. No podemos caminar solos.


Y mientras caminamos, debemos hacer la solemne promesa de que siempre caminaremos hacia adelante.


No podemos volver atrás.


Hay quienes están preguntando a los defensores de los derechos civiles: “¿Cuándo estaréis satisfechos?” No podemos estar satisfechos mientras las personas negras sean víctimas de los indecibles horrores de la brutalidad de la policía.


No podemos estar satisfechos mientras nuestros cuerpos, cargados con la fatiga del viaje, no puedan conseguir alojamiento en los moteles de las autopistas ni en los hoteles de las ciudades. No podemos estar satisfechos mientras la movilidad básica de las personas negras sea de un ghetto más pequeño a otro más amplio.


No podemos estar satisfechos mientras nuestros hijos sean despojados de su personalidad y privados de su dignidad por letreros que digan “sólo para blancos”.


No podemos estar satisfechos mientras una persona negra en Mississippi no pueda votar y una persona negra en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar.


No, no, no estamos satisfechos y no estaremos satisfechos hasta que la justicia corra como las aguas y la rectitud como un impetuoso torrente.


No soy inconsciente de que algunos de vosotros y vosotras habéis venido aquí después de grandes procesos y tribulaciones.


Algunos de vosotros y vosotras habéis salido recientemente de estrechas celdas de una prisión. Algunos de vosotros y vosotras habéis venido de zonas donde vuestra búsqueda de la libertad os dejó golpeados por las tormentas de la persecución y tambaleantes por los vientos de la brutalidad de la policía.


Habéis sido los veteranos del sufrimiento fecundo.


Continuad trabajando con la fe de que el sufrimiento inmerecido es redención.


Volved a Mississippi, volved a Alabama, volved a Carolina del Sur, volved a Georgia, volved a Luisiana, volved a los suburbios y a los ghettos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de un modo u otro esta situación puede y va a ser cambiada.


No nos hundamos en el valle de la desesperación.


Aun así, aunque vemos delante las dificultades de hoy y mañana, amigos míos, os digo hoy: todavía tengo un sueño.


Es un sueño profundamente enraizado en el sueño americano.


Tengo un sueño: que un día esta nación se pondrá en pie y realizará el verdadero significado de su credo: “Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales”.


Tengo un sueño: que un día sobre las colinas rojas de Georgia los hijos de quienes fueron esclavos y los hijos de quienes fueron propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la fraternidad.


Tengo un sueño: que un día incluso el estado de Mississippi, un estado sofocante por el calor de la injusticia, sofocante por el calor de la opresión, se transformará en un oasis de libertad y justicia. Tengo un sueño: que mis cuatro hijos vivirán un día en una nación en la que no serán juzgados por el color de su piel sino por su reputación.


Tengo un sueño hoy.


Tengo un sueño: que un día allá abajo en Alabama, con sus racistas despiadados, con su gobernador que tiene los labios goteando con las palabras de interposición y anulación, que un día, justo allí en Alabama niños negros y niñas negras podrán darse la mano con niños blancos y niñas blancas, como hermanas y hermanos.


Tengo un sueño hoy.


Tengo un sueño: que un día todo valle será alzado y toda colina y montaña será bajada, los lugares escarpados se harán llanos y los lugares tortuosos se enderezarán y la gloria del Señor se mostrará y toda la carne juntamente la verá.


Ésta es nuestra esperanza. Ésta es la fe con la que yo vuelvo al Sur. Con esta fe seremos capaces de cortar de la montaña de desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las chirriantes disonancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de fraternidad.


Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a la cárcel juntos, de ponernos de pie juntos por la libertad, sabiendo que un día seremos libres.Éste será el día, éste será el día en el que todos los hijos de Dios podrán cantar con un nuevo significado “Tierra mía, es a ti, dulce tierra de libertad, a ti te canto.


Tierra donde mi padre ha muerto, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera suene la libertad”.


Y si América va a ser una gran nación, esto tiene que llegar a ser verdad.


Y así, suene la libertad desde las prodigiosas cumbres de las colinas de New Hampshire.


Suene la libertad desde las enormes montañas de Nueva York.


Suene la libertad desde los elevados Alleghenies de Pennsylvania.


Suene la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve de Colorado.


Suene la libertad desde las curvas vertientes de California. Pero no sólo eso; suene la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia.


Suene la libertad desde el Monte Lookout de Tennessee.


Suene la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera.


Suene la libertad. Y cuando esto ocurra y cuando permitamos que la libertad suene, cuando la dejemos sonar desde cada pueblo y cada aldea, desde cada estado y cada ciudad, podremos acelerar la llegada de aquel día en el que todos los hijos de Dios, hombres blancos y hombres negros, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de juntar las manos y cantar con las palabras del viejo espiritual negro: “¡Al fin libres! ¡Al fin libres!


¡Gracias a Dios Todopoderoso,


somos al fin libres!”



domingo, 11 de mayo de 2008

Un año de amor y la larga sombra de Cecilia


Paris Macht, la meca de la “beauti” dedica su última edición al primer aniversario de la boda íntima entre Sarko y la Bruni. Una nota evidentemente acordado donde el presidente y la primera dama aparecen en fotos “filtradas” compartiendo la intimidad del Eliseo. Bien por ellos.

El presidente reemplazó a su biógrafa de campaña, Yazmina, por la revista del glamour tratando de abrir, empecinadamente, una brecha en la sociedad gala que le permita, finalmente, “ser aceptado”.

Yasmina Reza, periodista, investigadora, novelista, escribió el maravilloso "El alba, la tarde o la noche" (Anagrama). un libro con su crónica de acompañante a sal y a sombra de Sarko durante el año de la campaña electoral. Imperdible.

Mientras hablábamos del libro, mi amiga dijo “no sé qué hace ella con él”. Entonces le conté la anécdota de Kissinger; esa que cuenta la reunión entre Kruschev y Nixon en la Casa Blanca cuando en un momento de distensión, Kruschev se acerca a Henry Kissinger y le dice con esa vodka-sinceridad tan típicamente rusa

- "Cómo un hombre tan gordo y feo como usted puede tener tantas mujeres hermosas ?"

y entonces Kissinger le dice.- "Es que el poder es el más efectivo afrodisíaco". ( certamente !!!) Pero a mí me conmueve su amor por la pérfida Cecilia (la ex), su forma de exponerse y de sacarlo afuera. (Lo siento no puedo evitar hacer causa de género con él).

Un romántico con la llave de la bomba nuclear colgada de una cadenita en su cuello.

Han visto ese video donde Sarko, en su asunción, se acerca a besarla y ella tan francófilamente ofrece la mejilla... con la mirada apuntándole a la nada?.

Yo creo que el msm fue cierto, y si no me encanta creerlo. Una mujer bella no es un paliativo para el amor...

O es solo ego?. Leyendo “El Alba… “ no parece. “Aunque, viste, con los políticos nunca se sabe!” ; diría la rubia oxigenada de Belgrano con marido que evade impuestos y manejando su 4 x 4 parada en el semáforo, justo sobre las líneas de la senda peatonal.

sábado, 10 de mayo de 2008

Para espantar a los progres. Discurso de asunción de Sarkosy


”…Hemos derrotado a la frivolidad y a la hipocresía de los intelectuales progresistas. El pensamiento único del que lo sabe todo y que condena la política mientras la practica. No vamos a permitir mercantilizar el mundo, en el que no quede lugar para la cultura: Desde 1968 no se podía hablar de moral. Nos habían impuesto el relativismo. La idea de que todo es igual: lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes.

Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente. Que la autoridad estaba muerta. Que las buenas maneras habían terminado. Que no había nada sagrado, nada admirable. Era eslogan de mayo del ‘68 en las paredes de la Universidad de la Sorbona: (‘La imaginación al poder’ tanto como:) ‘Vivir sin obligaciones y gozar sin trabas’. Quisieron terminar con la escuela de la excelencia y del civismo. Asesinaron los escrúpulos y la ética.

Una izquierda hipócrita que permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos, y el triunfo del depredador sobre el emprendedor.

Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía.Le ha tomado el gusto al poder.

La crisis de la cultura del trabajo es una crisis moral.

Vamos ha rehabilitar el trabajo.

Quitaron el poder a las fuerzas del orden y crearon una frase ¡Se ha abierto una fosa entre la Policía y la juventud!Los vándalos son los buenos y la Policía es la mala.Como si la sociedad fuera siempre la culpable y el delincuente el inocente...

*Defienden los servicios públicos, pero jamás usan un transporte colectivo.

* Aman tanto la escuela pública y sin embargo, sus hijos estudian en colegios privados.

* Dicen adorar la periferia (los iconos de la ciudad) y jamás viven en ella.

* Firman peticiones cuando se expulsa a algún ‘invasor’ (Homeless), pero no aceptan que se instalen en sus casas.

Esa es la izquierda que desde mayo del ‘68 ha renunciado al mérito y al esfuerzo.Que atiza el odio a la familia, a la sociedad y a la república.

Esto no puede ser perpetuado en un país como Francia y por eso estoy aquí..

en blanco y negro



los gimenez, scheimberg y las láminas de jasper jhons.. andan por la casa. en mi cuarto, sobre la percha de los ambos, reina el único; congelado en este momento. salud padre; vos y yo levantados a la madrugada, tapados con frazadas en el living mirándolo por tv en blanco y negro. Hoy te trajo inesperadamente alguien. Pero vos estás allá y el ídolo de octavio es Biloni

muhammad ali vs sonny liston. first round,first minute

elvio y la ingrata feria del libro


No me gusta melancolizar un recuerdo y prefiero recordar esa cena de nuestra primera feria en La Rural. esa orquesta de chicos jóvenes....como se llamaba? con ese pibe que cantaba como gardel y se parecía al zorzal. Vos le "sacaste vitura al piso". que lujo!!!

No he visto el programa completo, no fui a la inaguración, no vi las crónicas pero no escuché si te nombraban pero esta edición debió haber sido dedicada a vos...completa.bueno, no estaba A+BA, ni el toque gimenez, ni la impronta telerman... sino la sobria "austeridad" macrista tan...minimalista, expresada en esa stand donde una vez edgardo montó un anfiteatro.

Y bueno, como decía Tati "hemos ofendido a los dioses". elvio, compañero, yo te extraño; más que alberto fernández....seguro, con el corazón! y esa enfermedad asesina, la que una vez festejaron los gorilas por evita "viva el càncer". la de un país dividido que todos tenemos la obligación de superar.


Crónica


Con la muerte de Elvio Vitali, se va un librero de almaDomingo 17 de febrero de 2008 Publicado en la Edición impresa Con hondo pesar fue recibida ayer en el mundo político y cultural la noticia de la muerte, a los 53 años, de Elvio Vitali, librero de alma y legislador porteño por el oficialismo, con mandato hasta 2009.

Sus restos son velados en la sede de la Biblioteca Nacional, que dirigió durante dos años, hasta 2005.

Vitali fue fundador de la Librería Foro Gandhi, clave en la cultura de los años 80, y de la Librería Losada. Había sido director nacional de Acción Federal e Industrias Culturales durante la gestión de Torcuato Di Tella en la Secretaría de Cultura de la Nación, y su irrupción en la gestión pública fue de la mano del ex presidente Néstor Kirchner y de su jefe de gabinete, Alberto Fernández. Padre de tres hijos -Franco, Julia y Elvio- y dos veces divorciado, Vitali se exilió en México durante la última dictadura militar y, al regresar, en 1984, fundó Librería Foro Gandhi, sobre la avenida Corrientes, junto con su ex esposa Elsa Amado y su socio, Mauricio Achar, fallecido en 2005.

Con el florecimiento democrático de los años 80, Gandhi fue el centro del debate intelectual y cultural, hasta convertirse en uno de los espacios especializados en ciencias políticas y sociales. Gandhi en Buenos Aires estuvo hermanada con Gandhi, de Ciudad de México, fundada por Achar.

Elvio Vitali fue militante de la Juventud Peronista en la Facultad de Derecho hasta mediados de los años 70, cuando sobrevino la dictadura militar. Tanto en Buenos Aires como posteriormente en México, conservó a antiguos compañeros de militancia, como Miguel Talento, que fue vicepresidente de la Legislatura hasta su asunción como presidente de la Coneau, y su esposa, María del Carmen Bianchi, actual presidenta de la Conabip.

Cuando la recesión económica en la Argentina comenzó a golpear a la clase media, Vitali vendió a Editorial Galerna, de Levin, la mayor parte del negocio librero. Cuando Kirchner comenzó a perfilarse en el panorama político nacional, Vitali se enroló en el Grupo Calafate, junto a otros militantes que se convirtieron en el círculo áulico de mayor confianza de los Kirchner.

Al frente de la Biblioteca Nacional, prohijó el inventario del acervo bibliográfico que se convirtió en una iniciativa clave de su gestión, y sostuvo una componedora relación con los gremios de esa institución. Un poco antes, al frente de la Dirección de Industrias Culturales propuso uno de los proyectos más discutidos en el mercado editorial: el Instituto Nacional del Libro, rechazado por las grandes compañías editoriales asentadas en el país. También generó, junto con Hugo Levin, ex presidente de la Cámara Argentina del Libro, el proyecto de Polo Industrial del Libro. Vasto conocededor del tango, vivió siempre con el corazón mirando al Sur, en cuyos barrios vivió toda su vida. Nacido en Lanús, Vitali consideraba que Buenos Aires tenía dos industrias culturales clave para exhibir al mundo: el tango y el libro, que debían consolidarse con la intervención del Estado.

Pocos saben que el hoy célebre Festival Internacional de Tango porteño, que se convirtió en un hito destacado de la gestión de Jorge Telerman en el área cultural porteña, fue una idea de Vitali, que disfrutaba de la música ciudadana con su última pareja, la coreógrafa y profesora de tango Silvana Grill. Vitali impulsó en la Legislatura porteña la aprobación de la normativa específica para la habilitación de milongas. Sus restos serán inhumados hoy en el cementerio El Campanario Jardín de Paz, en el parque Pereyra Iraola.

lunes, 28 de abril de 2008

who whant to live forever


En medio del tumulto y de la música, esa música insoportable cuya base rítmica la marca un compresor, ella habló de Miami. Odié Miami – esa meca del dos por uno caché y medio pelo, hasta que Sofía y Dany me hicieron conocer el “deep Miami” en ese surrealista viaje que hicimos con la “star” de la RRPP para promocionar esos espantosos condominios llenos de jubilados estirados como muppets.

Antes y después siempre hubo trabajo, tediosas reuniones; cuestiones siempre poco claras de un destino diplomático cuanto menos vidrioso y hasta aquel episodio donde haciendo escala entre NYC y Puerto Príncipe (Haití) el FBI se llevó preso al canciller de la Argentina ante nuestras narices por haberse quejado de la demora en la partida del American Airlines. (así es el imperio desde el 11-S).

Pero aquél viaje fue especial, la casa de Dany sobre la playa, cuando finalmente pudimos huir del dudoso lujo del condominio, donde nos refugiamos durante esa semana y apareció uno de los barrios “art decó” mas bonitos que he visto en el mundo. Yo quería ver todo el stage de la muerte de Versacce, sentarme en el bar donde había estado esa mañana, conocer la barraca donde encontraron al asesino y desandar el recorrido que el “maestro” hizo hasta desangrarse en las escalinatas.

De vez en cuando me cruzo con esa muerte y todavía me conmueve, la levedad del ser que hace que entre el café de una mañana soleada y la oscuridad irreversible de un ataúd solo medie el asombro de ver cómo por un agujero rojo se escapa la vida. A los 50 !!!!

Esa mañana de crudo invierno en el aeropuerto de Milán me paré al lado del interminable flaco de Pineda y rajé sin mediar palabra “le rompimos el culo a los ingleses”. Hacía 12 horas que no cruzaba un argentino con quien celebrar el histórico triunfo de la selección a los piratas en el mundial de Francia de 1998, que terminé mirando recluido en mi cuarto de “Milano Due” cuando después del segundo gol inglés el ambiente en el SUM se puso demasiado denso. Nos abrazamos como si estuviéramos en la popular y el flaco se abrió la camisa y me mostró la camiseta nacional que llevaba debajo.“ Vengo de un homenaje a Versacce” y me enteré mientras volábamos a Roma lo amado y respetado que había sido el legendario Gianni.


La crónica

Los disparos que ayer cortaron en seco la vida de Gianni Versace ensangrentaron también dos universos de ensueño: la moda y Miami Beach. La personalidad de la víctima, que tenía 50 años, y el escenario del crimen ahondaron la sorpresa y la conmoción provocadas por el asesinato. El diseñador italiano fue abatido cuando regresaba a pie a su casa tras haber desayunado en un café. Estaba abriendo la verja de entrada cuando, al estilo mafioso, un solitario pistolero le descerrajó dos tiros en la cabeza. La muerte fue casi inmediata y el autor del crimen -que podría ser Andrew Cunanan, un asesino múltiple y uno de los diez fugitivos más buscados en Estados Unidos-, según la policía, sabía quién era su objetivo.

Ocean Drive, la calle escaparate de Miami Beach, es esa imagen tantas veces reproducida en el cine y la televisión: una larga hilera de casas y villas de dos o tres alturas, mayoritariamente de estilo art decó, frente a una playa de arena blanca y altivas palmeras. Si de día, con sus colores fuertes y alegres, resulta agradable de ver, por la noche, con los tubos de neón brillando, los bares rebosantes de un público bronceado que habla en inglés y español y la música flamenca y caribeña a todo volumen, el espectáculo es excitante.

Versace tenía allí una casa, una villa de estilo español con un pórtico renacentista. De hecho, el diseñador italiano, con el cabello blanqueado a sus 50 años de edad, era la única persona que habitaba la zona, puesto que todas las demás viviendas están dedicadas al ocio, la moda y la música.

A Versace le gustaba pasar allí largas temporadas entre el ajetreo de las presentaciones de colecciones en Milán, París o Nueva York. Decía que Miami Beach no sólo le gustaba, sino que le inspiraba. Poco después de las siete de la mañana de ayer, hora de la costa atlántica de Estados Unidos, Versace salió de su casa y caminó hasta el cercano News Café. Allí, según contó el camarero Michael Kislingbury, desayunó y compró un periódico italiano. Luego, regresó tranquilamente a casa. Hizo los dos trayectos solo.Versace estaba abriendo con llave la verja de entrada cuando, poco antes de las nueve horas, un joven se le acercó y le disparó en la nuca al menos dos veces. El joven, descrito por un testigo como un blanco de entre 20 y 25 años de edad, vestido con camisa blanca, pantalón corto gris y mochila negra, escapó a la carrera. El diseñador cayó instantáneamente y su sangre tiñó los escalones de la entrada. Cuando a los pocos minutos fue introducido en una ambulancia, estaba muerto.

miércoles, 23 de abril de 2008

trío


…“hice mi primer trío y estuvo muy divertido, después te cuento”…

leí el mail a las apuradas en medio del desorden de la mañana, mientras me preparaba para salir. “si hubieras estado en el Chat me hubieras dicho “otra vez te estás bañando?”. Pero no era el Chat, era apenas una línea que habrás escrito también apurada, prometiendo uno de nuestros interminables chats. De modo que no reparé, no lo , no lo entendí. Esta mañana, mas tranquilo releí la línea y entendí que entre otras frases menores y obvias sobre unos días en Paris decía lo del trío y entendí. Después salí subí al auto y cambie la 790 por la música. El random aterrizó en “Bird”….amo “Bird”, como si esa cinta guardada hubiera querido resumir todo lo que ellos eran…y me llené de nostalgia. Puse al aire para poder cerrar los vidrios y sumergirme en la burbuja. Levanté el volumen de modo que la música me inundara y completara el aislamiento y me vino a la cabeza “La insoportable levedad del ser “. No sé, la escena de los espejos, el sombrero y ese final que da sentido a toda la novela/film. Ese camión en la ruta. Esa levedad del ser….esa inapelable fragilidad del ser. “estuvo muy divertido”, recordé y me llene de una melancólica ternura nostálgica. La de un chico que cuenta una travesura…. Y la vida que corre. Nada más lejos que el erotismo, nada más lejos que hacerme la cabeza, ni siquiera para pensar si era dos contra uno, vos contra dos. Nada. Solo la música que volví atrás una y otra vez con esa guitarra aguda de tan genuino rock & roll y la evocación de lo que sentí en ese final, que ni siquiera puedo recordar que era…pero que se debe vincular con atravesar la juventud alocada y apasionadamente, como un juego. Que era a lo que sonaba el mail. La levedad del juego, la densidad del ser y lo que nos pasa y será historia, Cachorra.